Autómata celular · John Conway · 1970
VIDA
¿Qué ocurre cuando nadie decide?
Una célula no piensa. No recuerda. No tiene intención.
Solo responde a sus ocho vecinas. Y, aun así, aparece el comportamiento.
Dibuja una población y observa qué hace el universo con ella.
Laboratorio de simulación
En pausa
Clic: crear/eliminar · Arrastrar: dibujar · ⇧ + arrastrar: mover vista · rueda: zoom
7 gen/s
Máquinas ya probadas
¿Cómo funciona?
El universo está formado por una cuadrícula de células. Cada célula puede estar viva o muerta.
En cada generación, todas se actualizan simultáneamente según el número de vecinas vivas que tengan.
Una célula muerta con exactamente 3 vecinas vivas cobra vida.
Una célula viva con 2 o 3 vecinas vivas continúa viva en la siguiente generación.
Una célula viva con 0 o 1 vecina viva muere por subpoblación.
Una célula viva con 4 o más vecinas vivas muere por sobrepoblación.
A partir de una configuración inicial pueden aparecer comportamientos muy distintos: algunos patrones se extinguen,
otros se estabilizan, otros oscilan y algunos incluso se desplazan o generan nuevas estructuras indefinidamente.
Cuatro reglas.
Un universo.
El Juego de la Vida es un autómata celular de cero jugadores. Una vez definida la población inicial, no hay decisiones humanas: cada generación se calcula únicamente a partir del estado anterior.
Este laboratorio usa un universo lógico sin bordes. La pantalla solo es una ventana sobre él: puedes moverla y acercarte o alejarte mientras la simulación continúa.
Nadie dirige este universo. Y, sin embargo, ocurren cosas.