El interés compuesto hincha la cifra. La inflación recorta lo que esa cifra compra. Mira las dos curvas a la vez.
La curva dorada es el saldo nominal: la cifra de la cuenta. La verde es ese saldo deflactado: lo que podrías comprar medido en euros de hoy. Si la rentabilidad supera a la inflación, las dos suben; si no, el número del banco crece y tú eres más pobre.
El “milagro” del compuesto es multiplicar una y otra vez. El “impuesto invisible” es dividir por los precios.
| Valor | |
|---|---|
| Empiezas con | 10.000 € |
| Aportas | 3.000 € al año |
| Rentabilidad | 7% |
| Inflación | 3% |
| Plazo | 30 años |
Aportas 10.000 + 30×3.000 = 100.000 € de tu bolsillo. El saldo nominal suele acercarse a ~300.000 €. En poder de compra de hoy queda bastante menos (cerca de la mitad del nominal), y aun así muy por encima de lo aportado si r > i.